Lunes, 19 de Julio de 2010 21:01
Escrito por Dra. Mikita
El hombre está de rodillas y la mujer acostada bocarriba. La mujer arquea completamente la espalda y cintura, para poder colocar así la vagina en el ángulo perfecto de penetración. El hombre la sujeta por las caderas, y la penetra vigorosamente, al mismo tiempo que observa las reacciones de su compañera.
Ventajas
Postura original que permite una penetración profunda.
El hueso pélvico del hombre realiza una buena estimulación del clítoris.