Incontinencia urinaria en la postmenopausia
Miércoles, 14 de Julio de 2010 21:57
Escrito por Dra. Mikita
- Estos cambios se relacionan con el cese de la función ovárica (glándula productora de hormonas femeninas), y se manifiesta a través de una disminución significativa de los estrógenos y la progesterona.
- Los estrógenos son considerados como los”protectores” de la feminidad ya que permite los caracteres sexuales secundarios (cabello delgado, voz aguda, predomino de la cintura pélvica), manteniendo la piel y sus anexos hidratados y saludables. Asimismo, mantiene la firmeza de los ligamentos y tejidos urogenitales asegurando la contención y lubricación de los mismos.
- Sin embargo, con el declive de la función ovárica, cada mujer percibirá en menor o mayor grado, las consecuencias de su deterioro, manifestando en muchos casos, cambios y situaciones tan incomodas como: sofocos, labilidad emocional, dispareunia (dolor durante el acto sexual), insomnio, bochornos e incontinencia urinaria. Esta última es de mucho cuidado pues el impacto psicológico y social puede ser tan significativo que podría afectar gravemente el estilo y la calidad de vida de la mujer que lo padece.
- La incontinencia urinaria se define como la perdida del control vesical, es decir, la incapacidad para contener la salida de la orina.
Causas
- Anomalía anatómica.
- Esfuerzo físico, risa, estornudo.
- Patologías asociadas a infecciones.
- Cirugías del sistema nerviosos.
- Cambios hormonales.
- La carga de objetos pesados
- Un simple movimiento: pararse o agacharse.
- El escape de la orina puede ser desde unas cuantas gotas hasta un gran chorro, especialmente durante el climaterio al perderse la fijación de los tejidos (ligamentos).
- El esfuerzo físico, aunque sea leve, provoca el aumento de la presión en el abdomen y en la vejiga, desencadenando la incontinencia.
- Los cambios hormonales provocan la pérdida de la elasticidad y de tensión en el suelo pélvico, provocan la caída del suelo pélvico, provocan la caída de la vejiga y uretra (prolapso genital) modificando los mecanismos de continencia y haciéndolo efectivos en reposo
Síntomas
- Incapacidad para orinar.
- Dolor relacionado en el llenado de la vejiga o dolor relacionado al orinar sin comprobarse la infección de la vejiga.
- Debilidad progresiva del chorro urinario con o sin sensación de completo vaciado de la vejiga.
- Aumento de la frecuencia al orinar sin que haya infección de la vejiga.
- Sequedad vaginal.
- Sensación de “bulto” en la zona genital (salida de la vejiga, uretra, útero y/o intestino)
- Cambio o anormalidad al orinar relacionados con el sistema nervioso.
- Derrame de orinar que impide las actividades cotidianas o que ocasiona incomodidad social
- Inflamaciones o infecciones frecuentes de la vejiga.
Tratamiento
- Reeducación perineal y terapia física localizada para el fortalecimiento del piso pélvico.
- Electroestimulación que ayuda a favorecer los músculos perineales.
- Cirugía.
El continuo”escape de orina” será un factor de riesgo importante para desarrollar infecciones genito-urinarias por lo que ser necesario actuar lo más temprano posible.
En caso se requiera cirugía, el tiempo aproximado entre el diagnóstico y la corrección quirúrgica, será de dos o tres semanas, por lo cual será necesario proteger la zona genital
Recomendaciones
- Buena higiene.
- Uso de toallas o pañales absorbentes que eviten la humedad y el riesgo de contaminación bacteriana.
- Consular al doctor acerca de la prevención de complicaciones al llegar a la menopausia y padecer incontinencia urinaria.